10 hábitos del emprendedor exitoso

10 hábitos del emprendedor exitoso

 

  1. NO PERDER EL TIEMPO

Regularmente el tiempo es algo que no valoramos hasta que lo vemos perdido, el tiempo en los negocios significa prácticamente la subsistencia del negocio, independientemente de lo que hagas o dejes de hacer el día 15 y el día 30 tú tienes que pagar nómina; esa carrera te mantiene todo el tiempo en un esfuerzo y en una operación constantemente llena de estrés. El tiempo en los negocios es la vida o la muerte, debes de aprender a manejarlo correctamente hay miles de herramientas para hacerlo; esta Evernote como un gran organizador del tiempo, Outlook, Google Calendar, un sin fin de aplicaciones que te permiten priorizar, cuantificar y todo lo que le destinas a cada una de las acciones, sin embargo, debes de entender que no solamente están las actividades urgentes o importantes como las de factor productivo, también tenemos actividades muy estratégicas que en manera de lo posible debes de enfocarte más tiempo en las labores estratégicas que te permiten tener el control y visión de todo el negocio.

 

  1. LA CAPACIDAD DE ORGANIZARSE

El siglo XXI trae sin fines de retos entre ellos la velocidad  que combinado con el tiempo, la capacidad que tengas tú para organizar, priorizar, delegar tareas pero sobre todo de dar seguimiento y asegurarte de que la ejecución de cada una de esas tareas se cumpla es vital para estos nuevos tiempos. Utiliza las herramientas digitales  y de preferencia no utilices muchas; utiliza una, la que mejor te acomode, pero logrando dominio con esa herramienta podrías hacer mucho más de lo que haces con 10 aplicaciones para poder  llevar el control de tus tareas y acciones.

 

  1. LA CAPACIDAD DE GENERAR AHORRO TODOS LOS DÍAS

El ambiente económico es muy cambiante y los movimientos y especulaciones del mercado te traen todo el tiempo corriendo entre las devaluaciones, compensaciones, entre los aspectos monetarios; el dinero cada día vale menos, por ende debes asegurarte  de invertirlo correctamente y en medida de lo posible no gastar en cosas que no son necesarias, este hábito es un arte muy interna de las personas, porque el ser humano al gastar segrega dopamina que es la hormona de la felicidad; al gastar dinero te vas a sentir feliz y ese es uno de los primeros hábitos que debes de dominar, no gastar por impulso, gastar estratégicamente sólo en lo que necesitas en el momento, no pensar en el futuro, NO PENSAR en que esto te va a servir dentro de 3 o 5 años lo más seguro es que no llegues ni siquiera al primer año gastando de esa forma, debes de contenerte y debes de echarte hacia atrás con las compras impulsivas.

 

  1. LA CAPACIDAD DE COMUNICAR

Cualquier emprendedor lo único que tiene es una buena idea, depende de brazos, depende de manos, depende de talento para poder ejecutar esa idea, esa idea que en algún momento se va a llamar negocio; por ende la capacidad que el emprendedor tenga de comunicar su idea por medio de la palabra, por medio de la letra, por medio del video, por medio de las imágenes, no importan las herramientas, la intención es que logren transmitir correctamente la idea para que todas las personas estén sintonizadas. Esta es una de las artes milenarias para poder llevar a cabo la ejecución con sintonía, todos con el mismo entendimiento o con el entendimiento correcto es una de las primeras artes del liderazgo.

 

  1. EL LIDERAR

Se habla mucho de los líderes, la disputa entre saber su un líder nace o se hace. Se nace con las habilidades para poder liderar, sin embargo, el líder se hace a lo largo del tiempo, un líder no nace, un líder es la consecuencia de muchos errores pasados y de toda una trayectoria liderando equipos. Un líder que es primerizo no puede aspirar a liderar un equipo con la perfección que a él le gustaría porque está desarrollando la habilidad, debe de entrenarse cometiendo errores y el error debe de verse como una forma de aprender, más que como un fracaso, eso es uno de los principales aspectos o buenos hábitos que el líder tiene, aprender de cada error, no hay un error que genere pérdidas, o perdiste dinero o ganaste aprendizaje, pero ninguna de las dos puede ser vista como un fracaso.

 

  1. LA CAPACIDAD DE EJECUTAR Y NO PROCRASTINAR

El emprendedor primerizo tiene muy malos hábitos, debe de empezar a trabajar con sus hábitos productivos que le permitan tener el enfoque, no distraerse pero sobre todo no procrastinar, no dejar que ese mal hábito donde la presión del tiempo no juega, gobierne nuestra carrera como emprendedor, por el contrarío, el hábito del emprendedor que va a llevar a buen puerto su empresa es aquel que no necesita un jefe, es tan autorregulado que él es capaz de ponerse la vara tan alta como sus sueños lo deseen, pero si el emprendedor comete el error de ser autocomplaciente o auto compasivo con sí mismo, lo único que va a generar es un negocio directo hacia la bancarrota.

 

  1. LA CAPACIDAD DE NEGOCIAR O CONCILIAR

Difícilmente vamos a encontrarnos un SI en la primer venta, difícilmente vamos a encontrarnos en este mundo tan competitivo que todos los clientes a los que le llevamos una oferta una propuesta nos digan que sí. Debemos de tener muy claro que los negocios hoy se tratan de escuchar y de adecuar tu producto o servicio hacia el cliente, no debes de quedarte fijo, no debes de quedarte pensando en que tu producto solito se va a vender, continuamente te vas a encontrar muchos rechazos para comprar tu producto y ahí es donde entra la capacidad para ejecutar, para flexibilizar tu oferta, pero sobre todo para aprender a negociar, la negociación no es otra cosa más que escuchar que es lo que la otra persona le interesa y porque es valioso tu proyecto o tu oferta. Si tu negocias a partir del precio, seguramente no estás comunicando el valor, pero si tú negocias a partir del valor seguramente el precio quedará de lado, debes de aprender a negociar y poder llevar a buen puerto cada una de las propuestas que le haces a cada uno de tus clientes, no todos se cortan con la misma tijera, no te quedes estático, vuélvete más dinámico.

 

  1. LA RESILIENCIA

Cualquier emprendedor que ha logrado tocar la cima del éxito reconoce y puede el entender que sin fracaso, no existe el éxito, la resiliencia  es aquella habilidad que hace cada vez que te caes te vuelvas a levantar reforzado, la resiliencia es aquello que hace que de cada fracaso, salgas fortalecido para poder enfrentar un reto de mayor envergadura. Ese hábito es uno de los primeros grandes pilares que un emprendedor debe de conocer. El autor de Padre Rico, Padre Pobre de Robert T. Kiyosaki dice: “Antes de alcanzar un éxito, debes de haber tenido al menos 7 frascos”. Esperamos que tu como emprendedor que está leyendo esto, no fracases tanto, sin embargo no pienses que te va a salir todo bien a la primera, por el contrario, piensa que antes de que logres un éxito tienes que haber aprendido muchas veces, más de 3, 4, 7 veces, no lo veas como un fracaso, velo como una oportunidad que te puede ayudar a impulsarte al siguiente nivel y lo más importante,en cada fracaso, cada vez que toques piso eso debe de ser un impulso para continuar hacia arriba, en lugar de mantenerte todo el tiempo en la cadena de no salir del error o en la cadena de no atreverte a volverlo a hacer de nuevo.

 

  1. LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Hemos escuchado mucho acerca de la inteligencias múltiples y la inteligencia emocional es una de ellas, según Daniel Goleman uno de los padres de la psicología moderna con respecto a las inteligencias múltiples y sobre todo a la inteligencia emocional, el describe que la inteligencia emocional no se trata de no enojarte o de no contener las emociones, por el contrarío, es saber detectar las emociones que se te están generando y poder reaccionar para poder orientarlas hacia buen camino. Esto es, si yo estoy sintiendo que me estoy enojando, no debo continuar una pelea, ni debo continuar en una negociación; por el contrario, es momento de pedir una pausa, de salir a tomar aire, de salir a encontrar ese estatus Quo, volver a encontrar centro, y cuando estés listo volver entrar en la negociación. Uno no puede negociar, o dirigir un negocio emocionado, cualquiera de las emociones que sea. Una emoción se puede distinguir por estar completamente fuera de borde. Con respecto al enojo y la felicidad, cualquiera de las dos son emociones; hay que aprender a entenderlas y sobre todo a direccionarlas correctamente.

Dirían por ahí: “Cualquiera se puede enojar, pero enojarse con la persona correcta, en el momento correcto, con la intención correcta” lo es todo.

Entonces, no te emociones de más, entendamos que las emociones son algo muy humano y que en los negocios pueden ser decisivas al momento de estar ejecutando.

 

  1. LA CAPACIDAD DE CONSTRUIR EQUIPOS DE PRIMER NIVEL

Regularmente como emprendedor contratamos al talento para el que nos alcanza y no para el que necesitamos; pensando que la única forma de incentivarlo o la única forma de compensar al talento es con dinero. La realidad es que el siglo XXI ha traído varios cambios, entre ellos la capacidad de motivar al talento no nada más con una remuneración monetaria. Hoy, el talento anhela un poco más; anhela poder tener propósito, es decir, que el trabajo donde este genere un impacto positivo, que esto pueda llegar a mejorar la vida de las personas en un mediano largo plazo, que tenga una misión, no solamente hacer rico a alguien o no solamente vender equis producto porque pueda servir. Tenemos que pensar un poco más al frente y poder ser mucho más propositivos en torno a quién va a manejar este negocio, o cómo este negocio va a poder ayudar a la humanidad a ser mejor,eso es un propósito.

La segunda forma de motivar es a partir de la maestría.

Ningún talento se ve estancado el resto de su vida trabajando haciendo lo mismo todo el tiempo, para que un talento pueda crecer y se pueda mantener en la misma empresa y darle oportunidades de desarrollo, entre ellos la capacidad de volverse mejor en lo que hace; eso se llama maestría y el rol del líder está en la capacidad de convertir ese talento desde etapas tempranas y luego ofrecerles un plan de desarrollo que les permita alcanzar sus objetivos personales, a la par que van contribuyendo con la empresa. A la par que esto suceda; el líder debe de entender que el debe de convertir en un formador, en un mentor, en un couch, más que en un jefe que exige resultados. Debe de ayudarles a ellos con capacitación constante, con modelos de aprendizaje que no nada más tengan que ver con cursos y programas; también hablemos de lecturas, hablemos de casos prácticos, hablemos de la metodología experiencial como un proceso continuo de aprendizaje que no necesitas generar un evento o  no necesitas generar una conferencia o algo muy suntuoso, la realidad es que todo el tiempo estamos aprendiendo; de aquí que la habilidad número 1 del líder sea desarrollar al talento convirtiéndose en un instructor.

Tercer aspecto para motivarlos, habla de la autonomía.

El talento hoy en día, no necesita horarios; la disyunción tecnológica ha permitido  tener en la palma de la mano todo lo que necesitamos de una oficina para poder trabajar, hoy, con los Smartphones, Tablets, Internet y las multiconexiones; el trabajo se ha convertido en teletrabajo, omnipresente, en cualquier momento de tu vida va a estar. No importa si estas en la playa, en la oficina o en tu casa, el trabajo siempre va a estar presente porque las tecnologías lo permiten. Esto de pensar en tener una oficina de tiempo completo para poder darles alojo a nuestros colaboradores ya es inviable; debemos de entender que hoy tenemos que pensar en darle al colaborador, no solamente la plataforma para desarrollarse, también tenemos que darle autonomía de poder el manejar su vida, adecuar sus prioridades, pero sobre todo de poder encontrar el un balance entre vida, trabajo, carrera; no solamente entre la compensación económica y un estilo de vida, hoy, el nuevo talento los famosos Millennials (Que hoy son mayoría por cierto) no buscan un empleo que los tenga sometidos a cumplir un horario. Ellos buscan un empleo que pueda generar un bien, que se encuentren llenos de líderes, pero sobre todo que les de autonomía para ellos poder dirigir sus vidas.

Poder construir equipos de alto calibre, de alto desempeño depende más en la filosofía del líder que nada más en encontrar un buen talento. Esa parte de construir talento por mucho es la parte más difícil de todo el negocio, debemos de entender que esto es como un equipo de fútbol, necesitas talentos que vayan al frente a anotar gol, necesitas talentos que recuperen balones y también necesitas buenos talentos que defiendan y cada uno tiene competencias distintas y cada uno tiene  atributos distintos, piensa en que equipos de trabajo necesitas para tu funcionar como emprendedor y luego, crecer junto cone ellos, desarrollados, motivados, pero sobre todo piensa en cómo puedes darles autoría, no solamente de vas a ahorrar muy buen dinero en oficinas, además, es muy posible que la tasa de retención de talento vaya a la alza,porque el talento hoy día ha cambiado, como el siglo XXI también lo ha hecho.

 

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